Tofu crujiente, brócoli tierno y una salsa dulce y cremosa de jengibre y soja: este wok vegetariano demuestra que un plato vegetal puede tener tanto sabor como uno con carne. Ligero, rápido y listo para servir.
¡Manos a la obra!
- Seca bien el tofu con papel de cocina y espolvorea con la maicena.
- Calienta 1 cucharada de aceite en el wok a fuego alto y fríe el tofu durante 5 o 7 minutos hasta que esté dorado y crujiente por todos lados. Retíralo del wok y resérvalo.
- Mientras tanto, mezcla la salsa de soja, el aceite de sésamo, el vinagre de arroz y la miel para preparar la salsa.
- Calienta el aceite restante en el wok y saltea el brócoli y la zanahoria durante 3 o 4 minutos hasta que estén al dente.
- Añade los sugar snaps, el ajo y el jengibre, y saltea durante 1 o 2 minutos más.
- Vuelve a añadir el tofu al wok, vierte la salsa y mezcla todo bien. Deja que se caliente durante 1 minuto.
- Reparte en platos, espolvorea con semillas de sésamo y cebolleta y sirve inmediatamente, si lo deseas, con arroz o fideos.
¡Buen provecho!
Consejo
Antes de usarlo, presiona el tofu durante 10 minutos bajo un objeto pesado: cuanto más seco esté el tofu, más crujiente quedará en el wok.
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