Después del invierno, qué bien se siente empezar de nuevo con buen pie. ¡Es hora de limpiar la barbacoa! Así comenzarás la temporada de barbacoas preparado y tus platos sabrán de maravilla. 🔥
1. Empieza con tiempo
Una barbacoa exitosa requiere una buena preparación. Por eso, empieza la gran limpieza unos días antes de la barbacoa. Así te asegurarás de no encontrarte con sorpresas el día de la barbacoa.
2. La seguridad es lo primero
El primer paso para una barbacoa impecable es comprobar que esté bien estable, así te asegurarás de trabajar de forma segura. En una barbacoa de gas, comprueba la fecha en los tubos de gas. Estos tubos tienen una vida útil limitada. Si quieres asegurarte de que no tienen fugas, puedes frotar el tubo con una esponja y un poco de agua jabonosa. Después, abre la bombona de gas. ¿Ves burbujas? Entonces el tubo tiene una fuga y debe sustituirse.
Una vez que el tubo de gas esté en buen estado, puedes comprobar que la barbacoa enciende. Comprueba que las llamas sean constantes; si lo son, el suministro de gas funciona sin problemas.
En una barbacoa de carbón, puedes usar unos cubitos de encendido nuevos para comprobar que el sistema de encendido todavía funciona bien.
3. Burn baby burn
¿Has terminado la ronda de comprobaciones de tu barbacoa? Ahora ponla a máxima potencia durante unos veinte minutos. De esta manera, se quemarán todos los restos de grasa, restos de comida y posibles hongos.

4. ¡A frotar!
Después del ritual de combustión, es hora de sacar todas las rejillas de la barbacoa. Quita toda la suciedad gruesa y, a continuación, limpia las rejillas. Prepara una mezcla de agua caliente y bicarbonato de sodio. Deja las rejillas en remojo durante una noche en un recipiente grande o en una bolsa de basura. Al día siguiente, la suciedad saldrá fácilmente. No olvides engrasar las rejillas con un aceite neutro cuando estén limpias; esto ayuda a prevenir la formación de óxido.
5. De dentro hacia fuera
Ahora es el momento de limpiar bien el interior de tu barbacoa. Retira la mayor cantidad posible de suciedad y, a continuación, limpia la barbacoa con un jabón suave y un paño. ¡No olvides tampoco la bandeja recolectora! Como toque final, pasa un paño por el exterior de tu barbacoa; ahora estará reluciente.
6. Un poco de aire
No pongas inmediatamente la funda protectora después de la limpieza, sino deja que tu barbacoa se ventile bien primero. Así se evaporá toda la humedad restante y evitarás los hongos y la formación de condensación.
7. Los accesorios lo mejoran todo
Tu barbacoa ya está lista, ¿pero tú también? Asegúrate de tener los accesorios adecuados para poder preparar los platos más deliciosos.
¿Listo para asar como un jefe? ¿O todavía puedes usar algunos consejos y trucos para llevar tu próxima barbacoa a un nivel aún más alto? ¡En este blog encontrarás nuestros 9 consejos y trucos definitivos para barbacoas! 🍖















